Vergődésünk testvérünket
sebzi, fojtja meg.
Egymást túlkiáltó szónkra
visszhang sem felel;
öldökölnünk és csatáznunk
nincs miért, de kell…
Roppant hálóban hányódunk
s éjfélkor talán
étek leszünk egy hatalmas
halász asztalán.
Pilinszky
A ritka percek selyemszalagját most együtt bontsuk fel,
A számlát úgysem veszíthetjük el, most mégis rejtsük el,
S mint szelíd kéz a lázas gyermek forró homlokán,
Vagy rossz álom, ha felriaszt, és odabújsz hozzám,
Olyan jó-jó-jó, de mondd, hány perc az ünnep?
Oh mondd-mondd-mondd-mondd-mondd, mondd, meddig tart?
Presser Gábor – Sztevanovity Dusán, Sztevanovity Zorán
tu mirada es la hélice que impulsa y revuelve las muchedumbres incorpóreas,
tu mirada es la idea fija que taladra el tiempo, la estatua inmóvil en la plaza del insomnio,
tu mirada teje y desteje los hilos de la trama del espacio,
tu mirada frota una idea contra otra y enciende una lámpara en la iglesia de tu cráneo,
pasaje de la enunciación a la anunciación, de la concepción a la asunción,
el ojo es una mano, la mano tiene cinco ojos, la mirada tiene dos manos,
estamos en la casa de la mirada y no hay nada que ver, hay que poblar otra vez la casa del ojo..
Octavio Paz
Az ablak fontos. A van-nal, nincs-csel
kapcsol össze, a bent-tel, kint-tel.
Pár millió fényévet enged
besugározni a padlóra,
mintha a sugár végcélja volna,
hogy hozzád jusson –
Gondold meg, kéz,
ki az ablakot csukod,
tárod,
milyen kozmikus mozdulat,
mellyel a mindenséget kirekeszted,
bebocsátod.
Károlyi Amy
Tango que he visto bailar
contra un ocaso amarillo
por quienes eran capaces
de otro baile, el del cuchillo.
Tango de aquel Maldonado
con menos agua que barro,
tango silbado al pasar
desde el pescante del carro.
Despreocupado y zafado,
siempre mirabas de frente.
Tango que fuiste la dicha
de ser hombre y ser valiente.
Tango que fuiste feliz,
como yo también lo he sido,
según me cuenta el recuerdo;
el recuerdo fue el olvido.
Borges
Una manzana entre mis dedos,
y en mis labios el recuerdo.
Recién llegado, recién y tan viejo,
nos encontramos en un cruce del desierto.
No soy una turista en esta ciudad,
no soy veleta.
Soy mirada, fuego, calor
que se va pero se queda.
No soy una turista en esta ciudad,
no soy veleta.
Soy mirada, fuego, calor
que se va pero se queda.
Amparo Sánchez
Escánciame el vino en vaso grande, por amor a una gacela pequeña.
El color de la mano junto al vino se parece a la mejilla del copero.
Su cuerpo y su copa son tan sutiles como el pensamiento escondido.
Apresúrate a beber el vino puro antes de que vengan las vicisitudes de la vida
y aprovecha el sueño del tiempo para ser ladrón de los placeres.
Ibn Jātima
Tilos rádiós, szamárpados beszélgetés. Köszönöm Fehér Károly!
Úgy az 5. perctől kezdődik:
https://tilos.hu/episode/szamarpad/2024/08/07
Nadie habita el castillo
ni las almas perdidas
que frío y viento frío
amedrentaron:
es sola allí la soledad del mundo,
y por eso la piedra
se hizo música,
elevó sus delgadas estaturas,
se levantó para gritar o cantar,
pero se quedó muda.
Sólo el viento,
el látigo
del polo sur que silba,
sólo el vacío blanco
y un sonido de pájaros de lluvia
sobre el castillo de la soledad.
Neruda
Por una estrecha vereda
paseaba un día.
Se encontró con un anciano
que iba montado
en su borriquilla.
-¿Dónde va usted abuelete?
le preguntó.
Y el abuelo seguía
su dirección.
– Apéese pronto
de la borriquilla,
no me deje solo,
me hará compañía.
Espero un compañero
que pronto vendrá,
y cuanto que venga
puede usted marchar.
Saltó el viejo de la burra
con muchísima energía,
con una navaja abierta,
y el Pernales se reía.
– Es usté un viejo valiente,
pero ahora le hablo yo en serio.
Está usted con el Pernales,
que de los pobres
no quiere dinero,
que sólo roba al que tiene
muchas pesetas,
y es usurero.
Nuevo Mester de Juglaría
Casa, !hasta luego!
No
puedo decirte
cuándo
volveremos:
mañana o no mañana,
tarde o mucho más tarde.
Ahora
cerramos
tus ventanas
y una opresiva
noche prematura
dejamos instalada
en las habitaciones.
Oscurecida
te quedas viviendo,
mientras
el tiempo te recorre
y la humedad gasta poco a poco tu alma.
Neruda
En el jardín de invierno,
donde el silencio se viste de blanco,
los árboles se mecen al compás del viento frío.
Sus ramas desnudas se alzan como brazos extendidos,
esperando el abrazo cálido del sol.
Y en medio de este paisaje invernal,
me encuentro yo,
contemplando la belleza efímera de este jardín.
Siento la quietud y la serenidad del invierno,
y me maravillo de la fuerza que la naturaleza esconde.
En este jardín de invierno,
donde el tiempo parece detenerse,
encuentro la paz y la inspiración.
Neruda
Valami kemény, gúnyos harcos,
valami ősöm, zord vitéz,
ki sírhelyéről minden éjjel
eljön hozzám és szembe néz.
Félek, félek, hogy eltapos!
búsulok, mint a rögi-béka…
Rámeredek üveges szemmel,
s vagyok árnyékom bús árnyéka.
Legalább tudja: szomorú,
legalább tudja: fekete,
legalább tudja: jó kezében
mindig készen áll fegyvere.
De én nem tudok semmit, semmit
én nem tudom, hogy mi vagyok –
ünnepelek-e zeneszóval,
vagy gyászolok, vagy siratok?
Dsida